Hace un día metieron al reclusorio a un joven de una fundación que trabaja con niños de la calle. El joven estaba regresando de la UNAM porque planea hacer una maestría allí. En el metro fue acusado de tocarle el trasero a una mujer. Él iba sentado y la mujer de pie (no había razón por la cuál ceder su lugar cuando ambos están en equidad de derecho.)
Según la mujer:
"con sus rodillas tocó mis nalgas"No soy experto en la materia pero sé que físicamente es imposible alcanzar esa parte del cuerpo cuando se está sentado en una banca del metro y la otra persona de pie.
La fiscal que atendió el caso pidió MN$30,000.00 para liberarlo. Al negarle el capricho lo sentenció a 6 años de prisión. Yo no sé si el joven es culpable o inocente, sin embargo, 6 años de prisión por el presunto delito se me hace injusto y más cuando en esta ciudad casos más graves que involucran robo, secuestro o asesinato, los delincuentes logran salir libres.
Como ciudadano del Distrito Federal estoy a favor de políticas que promuevan el respeto a toda la comunidad capitalina, incluyendo a todos los hombres y todas las mujeres, ya sean bugas, bi, gays, travestis, transgénero, furrys y todo lo que quieran ser. Sin embargo el gobierno de la ciudad ha creado leyes que en vez de promover el respeto, sirve de plataforma para el resentimiento social.
He sido chiflado, piropeado, manoseado, me han visto lascivamente, me han rosado genitales, en el metro, en el metrobus, en el pesero, en el gimnasio, en la universidad, en el centro comercial, en el zoológico, de coche a coche y caminando por la calle. Les aseguro que si en cualquiera de estas ocasiones hubiera denunciado me hubieran tirado a loco porque soy hombre y como hombre no tengo derechos de igualdad. Como hombre no tengo derechos de respeto. Como hombre no tengo un organismo que vele por mi seguridad.
Yo, como todos los demás hombres que vivimos en la ciudad, somos presa fácil de alguna mujer que por que se le dio la gana quiso hacernos una denuncia falsa. Tengo miedo de que por estar en el momento y lugar equivocado pierda mi juventud tras las rejas por algo que no estuve involucrado.
Espero que todavía no sea tarde para evitar que la ciudad se convierta en un campo de batalla entre géneros.
Si es posible que la Comisión de Derechos Humanos, que el Instituto Nacional de las Mujeres y cualquier otro organismo que tenga facultad u opinión al respecto revisen el caso de esta persona. Que la fiscal explique sus razones y que la declaración del joven tenga voz. Nadie quiere que un inocente vaya a prisión.
